Néstor avistador de aves.

I

Néstor es un muñequito de plástico de 4 cm, aficionado avistador de aves y amigo mío de la infancia.  Nestor y yo nos fuimos de viaje en bici porque queríamos encontrar unos pájaros nuevos re lindos que habíamos visto en internet.

Eran nueve aves, todas diferentes y lindas. Todas tenían el pico largo y el cuerpo chiquito, como un colibrí. Todas tenían plumas de colores y alas. Néstor me contó que todas vivían en buenos aires, y que la reserva ecológica era el mejor lugar donde encontrarlas.

Néstor se suicidó al final de nuestro viaje, yo lo vi.

Salimos de casa temprano para aprovechar todo el día. En la canastita de mi bici yo llevé unas frutas para el mediodía y agua. Néstor llevaba sus binoculares colgando y una soga atada en el manubrio. Yo no entendía mucho, ya las cosas me parecían medias raras. Néstor se veía más brillante que nunca, el plástico de su cuerpo reflejaba toda la luz del amanecer encandilándome.

Llegamos a la reserva y estaba cerrada, era lunes. Néstor me dijo que no pasaba nada, que el era ornitólogo y podía entrar cuando quería, trepando el alambrado. No quise negarme porque sus fundamentos parecían válidos. Una vez adentro me tranquilicé, todo estaba muy calmo, y estábamos listos para comenzar la búsqueda. Comimos una pera re jugosa y una manzana re roja cada uno.

-      Qué pera tan jugosa, y que manzana tan roja- me dijo Néstor mientras me miraba con sus gigantes ojos blancos sin pupila- si combinas lo jugoso de la pera y lo rojo de la manzana se hace una frutilla, como la sangre.

Su comentario me pareció simpático, creí haberlo entendido. 

1 comentario:

Lucila dijo...

Tu muñeco te chorea las drogas mientras dormís.

Me re cabe Néstor, lastima que se haya suicidado.