en una caja redonda de madera

algunas manchas
encierran a otras por un momento
entre nuestros cuerpos
la energía creada fluye
la mancha encerrada se mueve
por lo límites que le marca la opresora.

1 comentario:

emmanuel sticchi dijo...

me re quedó de lo que leiste la semana pasada algo así como "una caja donde guardo forros y drogas para otro". encantador.

che te dejo un mail mio para estar en contacto, te habia dicho de subir textos tuyos a una página que tenemos con un amigo. mataronomatar@hotmail.com

escribime así charlamos martín