Ahora mientras camino, me olvido momentáneamente de ella, del pez con el paraguas y de la gente que se preocupa. Me olvido porque la gente en la calle es hermosa. Ahora que lo veo en perspectiva creo que fue en ese momento en que me dije:
- Tengo que escribirlo todo. Debo hacerlo rápido, antes que la gente hermosa me haga olvidarla.
Entro a el coffestore que ella mencionó esperando encontrarla en algún rincón, sentada, garabateando árboles en alguna servilleta. Me pasa a veces que me olvido que ella ya no está, que ya no garabatea, que se la comió la ciudad. Y que es sus entrañas rie y disfruta cada segundo.
y no estaba, naturally.
1 comentario:
Te extrañamos viejita.
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